La cruda libertad

101%

Es lo que gasto de lo que ingreso.En el plan con el que pienso dejar de trabajar.

Y ese es el bueno de los dos.

Tengo dos planes: el campo en España, o República Dominicana, de donde es mi esposa. Me puse un techo —no sacar más del 5% anual de la cartera— y el plan español se lo salta. El dominicano lo respeta, y aun así sale en rojo.

Ninguno me sale. Esta es la calculadora que me lo dijo.

El precio es tu correo. Nada más.

Si has venido a hacerte rico, ahórrate el email. Aquí no hay activo que comprar ni método que seguir. Hay una hoja de cálculo y dos cuentas que no me salen.

Los dos planes, uno al lado del otro

Misma casa vendida. Dos vidas. Dos formas de romperse.

España Una casa pequeña en el campo, a quince minutos.
República Dominicana San Cristóbal. La tierra de mi esposa.
Patrimonio 265.575€ Con la casa vendida y la obra pagada.
Patrimonio 251.538€ Igual, menos los gastos de asentamiento.
Saco al mes 1.200€ Vivir en España cuesta lo que cuesta.
Saco al mes 1.000€ Allí la vida es más barata.
Tasa anual 5,42% Mi techo es el 5%. Me paso 0,42 puntos.
Tasa anual 4,77% Dentro. Me sobran 0,23 puntos.
Uno incumple mi regla. El otro la cumple y aun así gasta más de lo que ingresa. A día de hoy no he elegido.

La diferencia entre los dos patrimonios no es capricho: mudarse a otro continente se paga antes de pisar el suelo. Liquidar el terreno de allí, los trámites, arrancar de cero. Eso ya está descontado en la columna de la derecha.

Y aun así, lo honesto es decirlo: estoy considerando seriamente un plan que se salta una norma que me puse yo mismo. No porque me haya vuelto loco, sino porque la alternativa tampoco cierra. Y en algún momento hay que decidir con qué riesgo se duerme mejor.

El plan que sí respeta la regla

Y aun así, la cuenta da 101%. Sin redondear.

Retirada de indexados El 4,77% anual de 251.538€. Dentro del techo. 1.000,00€
Un trabajo temporal El 27% de lo que entra. Se acaba. 550,00€
Dos alquileres Dos apartamentos. Si uno se vacía, esto baja. 320,00€
Extras Hoy son más una intención que un ingreso. 200,00€
Entra 2.070,00€
Sale 2.086,17€

Diferencia: −16,17€ al mes. El 101%.

Dieciséis euros no me arruinan. Lo que me preocupa es lo que significan: que el plan sale en rojo en el mejor escenario posible. Sin una avería. Sin un mes malo. Sin que se vacíe un piso.

Lo único que me separa del vacío

Colchón Cuenta remunerada y efectivo. Ni está invertido ni se toca. 12.000,00€
Oxígeno 5,7 meses

Cinco meses y medio. Eso es lo que aguanto si mañana se corta todo. No me voy a tirar sin red, pero tampoco me voy a engañar: una red de cinco meses es una red corta para alguien que se va a otro continente.

Y llevo veinte años de autónomo. El primer imprevisto siempre llega.

Y hay algo peor

El 27% de mis ingresos tiene fecha de caducidad.

Esos 550€ vienen de un trabajo temporal. Se acaban en 2031. Está escrito. No es una hipótesis mía.

Cuando eso pase, entran 1.520€ y siguen saliendo 2.086€. El agujero deja de ser de 16€ y pasa a ser de 566€ al mes.

Y ahí es donde el colchón deja de tranquilizarme. Doce mil euros dividido entre 566€ al mes son veintiuno. Veintiún meses. Ese es el tiempo que tarda mi red de seguridad en desaparecer si en 2031 no he tapado el agujero.

Tengo cinco años para hacerlo. La cuenta atrás corre. Y todavía no sé con qué.

Esto es lo que hace mi calculadora y las demás no: le metes un ingreso que se muere en una fecha y te devuelve el año exacto en el que te quedas sin dinero. No un «puedes retirarte». Una fecha.

Qué hace la calculadora

Simula tu patrimonio mes a mes. Treinta años.

Qué no es esta calculadora

No es un consejo. Es una hoja de cálculo.

Haz la cuenta tú. A ver si te sale mejor que a mí.

Te mando la calculadora al correo. Y luego te escribo una vez a la semana: cómo va la venta, cuál de los dos planes va ganando y en qué me estaba equivocando. Cuando decida, te enteras antes que mi madre.

El precio sigue siendo tu correo.

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